La pirámide de rendimiento

Gray Cook, en su libro Movement, dedica un capitulo entero a la pirámide de rendimiento. Esta propuesta tiene grandes implicancias dentro de la preparación física de cualquier tipo de deportista.

La pirámide se divide en tres grandes aspectos; el movimiento, la cualidad y la destreza.

El primero, y el más importante, sugiere que el ser humano tiene la capacidad de generar movimiento funcional.

El segundo aspecto, la cualidad física, propone que el cuerpo humano tiene la capacidad de generar fuerza, velocidad y resistencia.

Por último se encuentran las destrezas o habilidades deportivas; lanzar, patear, pasar e infinidad de otros gestos deportivos que las diversas disciplinas contienen.

La constitución de esta es lo que le brinda al cuerpo la capacidad de desempeñarse a un alto nivel de rendimiento, con un bajo costo de desgaste. Es esencial, para los preparadores físicos, comprender la pirámide propuesta por Cool. Su comprensión y el trabajo en función de ella será parte del éxito de nuestro trabajo.

De todas formas, la pirámide de rendimiento desarrollada a la perfección es muy difícil de encontrar, por esto es importante conocer las pirámides mal construidas.

Considero que la pirámide baja en movimiento funcional es a la que mayor atención hay que prestarle. Podríamos decir que es como un Fiat 600 modelo 76, pero con un motor de Ferrari. Tarde o temprano, la gran cantidad de fuerza que genera su motor hará que la carrocería se rompa.

Propongo un ejemplo de este caso. Hace unos años trabaje con una chica de 14 años, jugadora de hockey. A esa edad ella ya tenía registros en saltos (verticales y horizontales) y en carreras lineales de una deportista de alto nivel. De todas formas, por más de que su velocidad y desempeño eran espectaculares, el manejo y control de su cuerpo eran muy bajos, lo que le causaba molestias y lesiones. ¿La causa? Un desarrollo condicional por encima de su sistema estabilizador.

Luego de evaluarla la decisión fue entrenarla haciendo foco en la estabilidad de todos sus segmentos corporales. Se podría decir que el objetivo fue reeducar el movimiento de su cuerpo para mejorar el control y evitar las lesiones.

Ahora que la primera pirámide mal construida fue desarrollada y ejemplificada, voy a continuar con las otras dos.

La pirámide baja en cualidad tiene la ventaja de ser una pirámide con una buena capacidad de movimiento, permitiendo menor riesgo de lesión (aunque es imposible ser inmune). La diferencia es que ahora tenemos un Fiat 600 impecable pero con falta de fuerza, velocidad y resistencia en su motor. Por esto, el objetivo del entrenador está en incrementar estos factores, pero sin dejar de lado a calidad del movimiento.

Por último, la pirámide baja en destrezas. Podríamos ejemplificar con una Ferrari impecable, pero con un conductor con pocas habilidades para manejarla. En este caso deberíamos concentrarnos en la técnica; estudiar los gestos e intentar brindar herramientas para que mejore su desarrollo.

En el rendimiento, los deportistas no solo se valen de su cuerpo, sino que hay otras habilidades que deben ser desarrolladas. De esta manera se puede lograr el perfeccionamiento, que permitirá la posicion de los deportisas por delante de sus rivales. Pero a los iniestas los dejare para otra ocasión.

Lic. Federico Pérez Manetti
2019-03-20T10:00:10+00:00